Nuestra Misión

Niños de la luz es un ministerio dedicado a rescatar a los niños de la calle en Latinoamérica. Estamos comprometidos con los niños que actualmente están viviendo en las calles, abandonados por sus padres y familiares, adictos a inhalantes y otras drogas, delincuentes y aquellos que son rechazados por la sociedad y considerados un caso perdido. Niños de la Luz ofrece a los niños mucho más que una alternativa a las calles, les ofrecemos la esperanza que viene de un Dios que no los rechazará sino que los abrazará y les dará la esperanza que nunca han tenido. Nuestro deseo es demostrar el amor de Dios en tres formas básicas: conocerlos y amarlos ahí donde están; en las calles. Invitarlos a vivir en uno de nuestros hogares de largo plazo y equipar a los jóvenes con las herramientas necesarias una vez que estén listos para la independencia. Sin embargo, lo más importante que nosotros queremos para cada uno de estos niños es que puedan conocer el constante e inconmensurable amor de Dios.

Declaración de fe

La Biblia

Creemos que la Biblia es la inspirada Palabra de Dios en sus manuscritos originales, y que sin embargo es infalible y confiable en su forma actual. Creemos que ella es la autoridad final de Dios y que como tal debe obedecerse. En el canon original se compone de 66 libros. Es la única guía de fe y práctica para el creyente en Cristo (2 Ti 3:16-17; 2 P 1:20-21; Jn 10:34-35).

Dios y la Trinidad

Creemos y sabemos que Dios es uno en esencia; sin embargo, es trino, es decir, ha existido eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Son iguales en su divinidad, aunque diferentes en sus funciones. Dios se distingue de su creación y, como Creador, hizo todo lo que existe. Creemos que El fue, es y será siempre. El es Todopoderoso, Omnisciente y Omnipresente (Jn 1:1, 33-34; 1 P 1:1-2).

Jesucristo

Creemos en la deidad de Jesucristo. Creemos que El es verdadero Dios y verdadero hombre. Creemos que El existió desde la eternidad y es la segunda Persona de la Divinidad. Nunca ha dejado ni dejará de ser la segunda Persona de la Trinidad. Creemos que El fue engendrado por el Espíritu Santo y que nació de una virgen. Creemos que tuvo una vida santa y sin pecado. Creemos que El murió en la cruz como única expiación por los pecados de la humanidad, y al hacer esto nos proveyó un medio para relacionarnos con el Padre. Creemos que Dios lo resucitó corporal y físicamente y, al hacer esto, venció la muerte de una vez por todas. Jesucristo ascendió al cielo, donde reina ahora (Mt 1:18-25; Lc 1:35; 24:39; Jn 1:1-2; 3:16; Ro 3:23-25; 2 Co 5:15,21; Tit 2:13; 1 Jn 2:2; 4:10).

El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo da dones a todos los creyentes en Cristo, como El quiere, para que se edifiquen unos con otros y ministren a los incrédulos. Creemos que el Espíritu Santo fue dado a la iglesia para que obre en la vida de los creyentes, a fin de que éstos hagan su ministerio. Creemos que el Espíritu Santo estuvo “con” nosotros antes que nos volviéramos a Dios, para convencernos de pecado; que está “en” nosotros (mora) desde cuando llegamos a ser cristianos, para ayudarnos a crecer, a orar y a cambiar. Creemos que El está “sobre” nosotros (llenura) para que hagamos la obra de Dios con el poder de Dios, y que esta llenura es para todos los creyentes que la deseen (Jn 14:17; 16:8-11; 1 Co 6:19; 2 Ti 1:14; Hch 4:8; 2:16-33).

El hombre

Creemos que el hombre fue creado a la imagen de Dios y que es un ser tripartito: cuerpo, alma y espíritu. Creemos que el hombre está separado de Dios por causa de su pecado, y merece la muerte (Gn 1:26; Jn 3:1-7; 1 Ts 5:23; Ro 3:23).

La segunda venida de Cristo

Creemos en la segunda venida del Señor Jesucristo. Creemos que El regresará pronto, y que en cualquier momento arrebatará a su Iglesia. Creemos que esta segunda venida será personal y muy real. Creemos en la resurrección corporal de los justos y de los injustos. Creemos que aquellos a quienes Dios ha salvado irán a pasar la eternidad con El, y que los no son salvos irán al castigo eterno, y estarán separados de Dios para siempre (Hch 1:11-12; 1 Ts 4:16-17; Heb 9:28; Ap 20:4-6, 11-15; Mt 25:31-46).

La Iglesia

Creemos en el Cuerpo Universal de Cristo, es decir, que todos los que son regenerados y bautizados en el Cuerpo de Cristo constituyen su Iglesia. Creemos que Jesucristo es la cabeza y autoridad de la Iglesia (Ro 12:3-8; 1 Co 12:8-10; Ef 1:4-11, 22-23; Col 1:18).

Salvación

Creemos que la salvación la obtenemos por la fe en la obra que Jesús realizó en la cruz. Creemos que todos los que acuden a El con verdadera fe y se arrepienten de sus pecados son salvos. Creemos que todas las buenas obras son una manifestación de la salvación, y no son medios para lograr la salvación (Ef 2:8-10; Ro 3:22-24; 2 Co 5:17).

Obra misionera

Creemos que todo creyente en Cristo tiene la responsabilidad de obedecer el mandamiento: “…id, y haced discípulos a todas las naciones” (Mt 28:18-20)