Se estima que hay 100 millones de niños viviendo en las calles del mundo.silhouette bw Los niños que viven en la calle son especialmente vulnerables a la victimización, la explotación y a la violación de sus derechos civiles y económicos. La indiferencia internacional al problema ha dado lugar a la continúa negligencia y abuso de estos niños.

¿Quienes son considerados niños de la calle y desamparados?

La Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos ha dividido a los niños de la calle en cuatro categorías:

Los niños de la calle: Son aquellos que no tienen hogar ni apoyo familiar. Se mueven de un lugar a otro, viviendo en refugios y edificios abandonados. La pobreza extrema, el abuso físico, económico, emocional y sexual por parte de los padres (a menudo padrastros) son las causas más comunes de los niños que dejan a sus familias y se van a vivir a la calle.

Los niños en la calle: Son aquellos que visitan a sus familias regularmente e incluso podrían volver cada noche a dormir en su casa, pero pasan casi todos días y algunas noches en la calle debido a la pobreza, el hacinamiento, el abuso físico y sexual en el hogar. La mayoría de los niños en la calle tienen algunos lazos familiares, pero pasan la mayor parte de su tiempo en la calle.

Los que pertenecen a una familia de indigentes: Son aquellos que viven en las aceras o plazas de la ciudad con el resto de su familia. Ellos pueden ser desplazados debido a la pobreza, las guerras o los desastres naturales. Las familias suelen vivir una vida nómada, llevando sus pertenencias con ellos. Los niños en este caso a menudo trabajan en las calles con otros familiares. Ellos mendigan, venden baratijas, lustran zapatos o lavan carros para complementar sus ingresos familiares.

Los que están en Atención institucionalizada: Son aquellos niños que provienen de una situación de calle y están en peligro de volver a la vida en la calle.

¿Quién es el niño de la calle?

Los niños de la calle suelen ser varones entre 10 a 14 años, pero con un porcentaje cada vez mayor de niños menores. Muchas niñas también viven en las calles, aunque se reporta un número menor debido a que son más “útiles” en el hogar, cuidando a sus hermanos menores y cocinando. Las niñas también tienen una mayor vulnerabilidad al tráfico comercial con fines de explotación sexual y otras formas de trabajo infantil.

¿En qué parte del mundo viven los niños de la calle y desamparados?

boy with head in hands (640x436)

El fenómeno social de los desamparados es principalmente urbano, sin embargo hay niños desamparados que viven en las calles de todas las regiones del mundo desde los países en desarrollo hasta los países más ricos.

Se estima que hay más de 40 a 50 millones de niños de la calle sólo en Latinoamérica. Millones de niños nacen en barrios que han proliferado en la periferia de las grandes ciudades durante los últimos 30 años.

Si estos niños estuvieran todos en un solo lugar, tendrían su propio país y un puesto en las Naciones Unidas. Pero mientras tanto, están siendo deshumanizados y forzados al extremo por sociedades a veces despiadadas en las que están condenados a vivir.

¿Cuáles son las consecuencias de vivir en la calle?

Los “niños de la calle” están en alto riesgo. Viven a menudo en grupos de niños. Duermen en edificios abandonados, debajo de los puentes, en entradas o en parques públicos. El asesinato, el abuso constante y trato inhumano son la “norma” para estos niños. Suelen recurrir a pequeños robos y la prostitución para sobrevivir. Su estilo de vida inestable, la falta de atención médica y el vivir sin las condiciones adecuadas los hacen extremadamente vulnerables a las enfermedades respiratorias crónicas, infecciones del oído, trastornos gastrointestinales y enfermedades de transmisión sexual incluyendo el VIH / SIDA.

Se estima que un 90% de ellos son adictos a inhalantes como pegamento de zapatos y diluyente de pintura, los cuales face (800x532)causan insuficiencia renal, daño cerebral irreversible y en algunos casos la muerte. Sin embargo, miles de niños latinoamericanos, algunos de tan sólo seis años de edad, se hacen dependientes a las sustancias químicas para disminuir su dolor, escapar de la realidad y el hambre constante. Se enfrentan a un futuro de la mendicidad, robo, la prostitución, el embarazo en adolescentes, enfermedades crónicas y la muerte violenta y temprana.

La vida en la calle tiene efectos muy perjudiciales en los niños. Ellos tienen que valerse por sí mismos para encontrar su comida; algunos rebuscan o encuentran un trabajo de explotación laboral. Muchos niños desamparados son seducidos por los adultos y jóvenes mayores para la venta de drogas, el robo y la prostitución.

El crecimiento mental, social y emocional de los niños se ven afectados por su estilo de vida nómada y la forma en que son castigados por las autoridades que constantemente los expulsan de sus hogares temporales, tales como: entradas de los locales, bancos en los parques y andenes. Los países de Latinoamérica como Colombia, Guatemala, Honduras y Brasil son conocidos por la tortura y violencia contra los niños de la calle, muchas veces con una escalada de asesinatos por agentes de policía o escuadrones de la muerte. Los niños de la calle carecen de seguridad, protección, esperanza y siguen afrontando un profundo estigma negativo debido a la falta de hogar. Pero, más que nada, carecen de amor.

Dios quiere llegar al corazón de los niños de la calle. Él quiere que amemos a los que no son amados. Nuestra pasión es entrar en las zonas abandonadas de las ciudades y brillar un rayo de esperanza en los niños que viven solos y afligidos en la calles.

Boys for Portrait of a SK